El Gobierno argentino modificó mediante el Decreto 252/2026 el Régimen de Aduana en Factoría (RAF) para simplificar, modernizar y ampliar su acceso a todos los sectores productivos, con el objetivo de potenciar las exportaciones y agregar valor local a los insumos importados. La medida permite a las empresas importar temporalmente insumos, partes o componentes sin pagar derechos de importación ni impuestos asociados, siempre que estos sean utilizados en la fabricación de bienes que luego se exporten. Los beneficios también se extienden a proveedores de empresas exportadoras, mejorando la competitividad de toda la cadena productiva.
Anteriormente
limitado casi exclusivamente a la industria automotriz, el régimen ahora abarca
todos los sectores. Entre las principales modificaciones se eliminó la
obligación de contar con una garantía global única —que representaba una
importante carga financiera— y se permitió utilizar cualquier tipo de garantía
prevista en el Código Aduanero. Además, se suprimió el requisito de firmar
actas-convenios con cámaras sectoriales, que en la práctica actuaba como una
barrera de acceso al régimen.
La medida busca
fortalecer la competitividad exportadora al eliminar tributos que encarecen el
producto final y al otorgar mayor flexibilidad en el capital de trabajo. Las
empresas que vendan al mercado interno podrán diferir el pago de los impuestos
hasta un año después de concluida la fabricación. El RAF, cuyo marco normativo
databa de dos décadas atrás, presentaba obstáculos que limitaban su eficacia;
con estos cambios, el Gobierno busca fomentar la producción local con insumos
importados y aumentar las exportaciones con mayor valor agregado.
GRsE
Fuente: VUCE

0 Comentarios