El conflicto
armado entre Estados Unidos e Irán ha alterado el tráfico marítimo a través del
Estrecho de Ormuz —paso estratégico entre Omán e Irán que conecta el Golfo
Pérsico con los mercados mundiales—. Los buques desvían su ruta para evitar
ataques, mientras aseguradoras retiran coberturas por riesgo bélico, desincentivando
los tránsitos. El bloqueo interrumpe más de 11 millones de barriles diarios
(mbpd) de petróleo que representa un tercio del comercio marítimo mundial del
crudo. Las alternativas son limitadas, por un lado el aumento de producción
OPEP+ (206 kbpd desde abril) ofrece poco alivio ante un bloqueo masivo y por
otro lado, solo 4 millones de barriles diarios (mbpd) pueden transportarse vía
oleoductos saudíes, emiratíes e iraquíes, lo cual genera alzas de precios
(Brent de US$73,15 a US$79,11 por barril entre 27 febrero y 2 marzo) y riesgos
para la seguridad energética global.
Un cierre
prolongado elevaría costos del crudo y combustibles marinos (fuelóleo y
gasoil), ya que las refinerías podrían reducir rendimientos por escasez o
márgenes comprimidos, estrechando el suministro de búnkeres y presionando al
alza los gastos operativos de toda la industria naviera. Asia (China, India,
Japón) absorbe el 88 % del crudo que sale por el Estrecho de Ormuz, pero la
disrupción afectaría el balance global, abriendo la competencia por cargas
alternativas de África Occidental, América Latina y Norteamérica.
A corto plazo,
las tarifas de los buques petroleros (especialmente VLCC) repuntarían por mayor
demanda tonelada-milla en rutas largas, reposicionamiento de buques, primas de
riesgo y escasez temporal de tonelaje. A mediano y largo plazo, las interrupciones
sostenidas erosionarían la demanda de petróleo, incentivando sustitutos como
carbón y agotando inventarios comerciales de petróleo de la OCDE que
actualmente cubre 62 días de demanda. Esto desplazaría la expansión inicial por
tonelada-milla hacia contracción comercial y menor demanda de tonelaje,
generando un entorno más débil y complejo para las tarifas de los buques
petroleros tras el aumento inicial. La duración del conflicto determinará si el
impacto se limita a un shock transitorio o deriva en una reconfiguración
profunda del suministro, precios y dinámica de fletes en el sector de los
buques petroleros.
GRsE
Fuente: Drewry

0 Comentarios