China ha puesto
en marcha su primer servicio regular de transporte de contenedores a través de
la Ruta Marítima del Norte (NSR) de Rusia, conocido como China-Europa Arctic
Express o “Ruta de la Seda de Hielo”. La compañía naviera Sea Legend inició las
operaciones el 15 de agosto, conectando Ningbo-Zhoushan (este de China) con
Felixstowe (Reino Unido) en un trayecto que puede durar tan solo 18 días,
frente a más de 40 días por el Canal de Suez, en un contexto de preocupaciones
por posibles interrupciones en el Estrecho de Ormuz y el Canal de Suez que
impulsan la búsqueda de rutas alternativas.
El servicio
semanal opera entre agosto y octubre, durante la temporada de navegación
ártica, y el primer viaje lo realiza el portacontenedores Dubai Tower de 1.740
TEU. Sea Legend planea ocho viajes semanales en este período, tras un viaje
piloto realizado en 2025. La ruta, de unos 5.500 km a lo largo de la costa
ártica rusa, resulta especialmente atractiva para cargas sensibles a la
temperatura, como vehículos eléctricos, baterías de litio y productos solares,
sectores en los que China es un gran exportador.
El acceso a la
NSR permanece bajo control ruso: la empresa estatal Rosatom emite los permisos
de navegación, gestiona las operaciones y proporciona los rompehielos nucleares
que acompañan a la mayoría de los buques comerciales. Según la información
disponible, Rosatom ha aprobado siete barcos chinos para utilizar la ruta. Esta
mayor apertura se produce en un contexto de creciente dependencia de Rusia
hacia China tras la invasión de Ucrania, aunque el transporte ártico sigue
siendo marginal: el verano pasado solo 23 buques de carga utilizaron la NSR,
frente a más de 30 que pasan diariamente por Suez.
A pesar del
interés de países como India, Japón y Corea del Sur, la ruta enfrenta
limitaciones importantes: depende del clima estacional, requiere asistencia de
rompehielos, eleva los costos de seguro (alrededor de un 40% más altos) y
genera preocupaciones medioambientales y de seguridad. Expertos advierten sobre
los riesgos de vertidos en condiciones de frío extremo, las emisiones de
carbono negro y las posibles complicaciones por sanciones internacionales, que
podrían dificultar operaciones de rescate. En conjunto, la NSR sigue siendo una
opción estacional y de pequeña escala frente a las rutas tradicionales.
GRsE
Fuente: Marine Insight

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