La compañia
Kuwait Petroleum Corporation (KPC) declaró fuerza mayor y comenzó a reducir la
producción de crudo y el flujo de refinado en respuesta al conflicto armado
entre Estados Unidos e Irán, que bloquea el tráfico marítimo a través del
Estrecho de Ormuz. La medida preventiva busca evitar acumulación en
instalaciones de almacenamiento ante la ausencia casi total de buques
dispuestos a cargar crudo y productos petrolíferos en la región, con el
objetivo de proteger la seguridad operativa y mitigar riesgos derivados de
amenazas explícitas de Irán y ataques continuos en el Golfo.
La compañía no
reveló el volumen exacto de recorte, pero en febrero Kuwait producía alrededor
de 2,6 millones de barriles diarios (mbpd), posicionándose como uno de los
principales productores de la OPEP en Oriente Medio. El aviso cita la falta de
cobertura de seguros por riesgo bélico, mayores primas y cautela de navieras,
lo que ha dejado prácticamente sin opciones de exportación marítima a pesar de
oleoductos alternativos de capacidad limitada.
La interrupción
afecta exportaciones clave como nafta (materia prima petroquímica para Asia) y
combustible para aviones (destinado al noroeste de Europa), pudiendo impactar
cadenas de suministro industriales y mercados globales de combustibles. Los
analistas advierten que instalaciones de almacenamiento podrían alcanzar
capacidad máxima pronto, forzando recortes adicionales en otros productores del
Golfo como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos si el bloqueo se prolonga.
La crisis se
enmarca en la escalada de hostilidades que involucra ataques directos de EE.UU.
e Israel contra Irán, represalias iraníes y extensiones del conflicto a Líbano,
incrementando riesgos de seguridad para todo el transporte marítimo en el Golfo
Arábigo. La duración del conflicto determinará si la reducción es temporal o
deriva en una contracción estructural del suministro regional y global de
crudo.
GRsE
Fuente: Marina insight

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