El Puerto de Bilbao ha implantado el nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la Unión Europea, un registro digital obligatorio que automatiza el control fronterizo de viajeros procedentes de países no miembros del espacio Schengen (excepto Chipre e Irlanda) o que no posean la nacionalidad de Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza. La medida, desarrollada en colaboración con la Autoridad Portuaria, la Policía Nacional y Brittany Ferries, se ha aplicado tanto en la terminal de cruceros de Getxo como en la de ferris de Zierbena para agilizar los controles, reforzar la seguridad y modernizar la atención al pasaje de ferris y cruceros, sustituyendo el sellado manual del pasaporte por un registro biométrico.
Este sistema
digital recoge datos biográficos, fecha y lugar de cruce, imagen facial y
huellas dactilares, conforme a lo establecido en el Código de Fronteras
Schengen y la normativa española de extranjería. Su objetivo principal es
modernizar la gestión de las fronteras exteriores, detectar de forma más
eficiente a quienes exceden su estancia autorizada (overstayers), impedir el
uso de identidades falsas o el abuso de los viajes sin visado, y reforzar la
seguridad interior del espacio Schengen.
La implantación,
fruto de varios meses de trabajo, incluye soluciones de autoservicio y un
sistema de guiado de flujos de vehículos adaptado a las operaciones Ro-Pax, lo
que permite a las autoridades trabajar con mayor eficiencia sin demorar el
desembarco ni el embarque. De esta forma, el Puerto de Bilbao garantiza una
transición ágil que cumple con la nueva normativa europea y mejora la comodidad
de los miles de viajeros que atraviesan cada año esta infraestructura
estratégica.
En la
presentación ante la comunidad portuaria, la delegada del Gobierno, Marisol
Garmendia, destacó que el EES no es solo una nueva tecnología, sino la
materialización de una política europea orientada a fortalecer la seguridad y
ofrecer un servicio más fiable. Por su parte, el presidente de la Autoridad
Portuaria, Ivan Jimenez, subrayó que el proyecto ha sido un desafío operativo
superado gracias a la estrecha cooperación con la Policía Nacional y el
esfuerzo de todos los equipos implicados, lo que ha permitido digitalizar los
procesos sin perder agilidad.
La inversión
total para la implantación y el mantenimiento del sistema supera los 6,4
millones de euros, de los cuales una parte será subvencionada por la Unión
Europea a través del Instrumento de Apoyo Financiero para la Gestión de
Fronteras y la Política de Visados (IGFV). Estos fondos cubren equipamiento
(quioscos de autoservicio, cabinas de control, dispositivos biométricos, CCTV y
electrónica de red) y los costos de mantenimiento preventivo, soporte técnico y
personal directamente asignado al control fronterizo, asegurando unas
instalaciones modernas preparadas para las necesidades actuales y futuras.
GRsE
Fuente: Bilbao Port

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